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Contaminación bacteriana en los aseos públicos


Un estudio elaborado por la Universidad de Westminster sobre contaminación bacteriana en los aseos públicos, presentado en el “European Tissue Symposium” del 2008, informa del riesgo de transmisión de bacterias por parte de las secadoras de manos.

Sin embargo hay estudios que demuestran todo lo contrario: que el uso de secadoras de manos es totalmente seguro a nivel de contaminación bacteriana. 

Para su información, a continuación encontrará una selección de estudios que contraargumentan el informe de la Universidad de Westminster sobre la utilización  de secadoras de manos:


- Estudio del  “New York State Pollution Prevention Institute (NYSP2I) Research and Developement Student Competiton project” realizado en el año 2013, que concluye que las modernas secadoras de manos de alta velocidad son eficientes, respetuosas con el medio ambiente y seguras a nivel de contaminación bacteriana. 

- Estudio del Dr. Tom Miller y sus colegas de la Escuela de Medicina de Auckland, en Nueva Zelanda, publicado en el año 2010 y donde propone el método 10/10 para el secado de las manos, como el mejor de los métodos para evitar la contaminación bacteriana. Consiste en secarse las manos con una toalla de tela limpia durante 10 segundos y luego mantenerlas 10 segundos más bajo un secador de aire caliente.

- Estudio del Sr. Stephen Dorrell, del Ministerio de Salud, de la Cámara de los comunes del Reino Unido del año 1990, que se puede resumir con sus propias palabras:  “Los resultados muestran que las secadoras de manos no expanden más bacterias de lo que puedan expandir las toallitas de papel durante el proceso de secado de las manos”

- Estudio de los Doctores.  J. A. Matthews y S.W.B. Newsom, del Hospital Papworth de Cambridge, realizado en el año 1987, que comparó el número de bacterias existentes en las manos de un usuario después del secado con cuatro secadoras de manos distintas y después del secado con toallitas de papel. La conclusión a la que llegaron fue que no había una diferencia significativa en el número de bacterias finales en las manos del usuario. 

- Estudio Dr. Paul E. Walker del Public Health Service Hospital Seattle, Washington (USA), realizado en el 1953. Este estudio bacteriológico, realizado en más de 304 cultivos, mostró una reducción muy significativa de la contaminación cruzada de las manos cuando se utilizó una secadora de manos.

Queda claro por tanto que a lo largo de la historia se han publicado diferentes estudios científicos que avalan la tesis de que las secadoras de manos no son un riesgo de contaminación bacteriana dentro del baño. Nuestra intención ha sido poner en conocimiento de todos los usuarios de baños públicos esta información para que puedan tomar la mejor de las decisiones sobre el método a escoger para el secado de sus manos. 
 
Mediclinics, S.A.